Los desguaces de coches en Alicante deben contar con el beneplácito de la Dirección General de Tráfico y seguir los pasos que marca la legislación para poder operar. Para nombrarlos, se utilizan las siglas CAT, que significan centro autorizado de tratamiento. Básicamente, son los únicos que pueden hacerse cargo de tu vehículo después de su vida útil para evitar que sus elementos, altamente nocivos, entren en contacto con la naturaleza y generen un impacto muy negativo.

El CAT debe tramitar la baja administrativa del registro que tiene el máximo organismo nacional de Tráfico para controlar el parque móvil de las unidades que caigan en sus manos. Asimismo, en su planta de tratamiento sus profesionales están obligados a completar un proceso de descontaminación por el cual han de colocar cada pieza o elemento en los depósitos adecuados.

Estos desguaces de coches en Alicante son los únicos que tienen potestad para reutilizar y poner a la venta recambios usados, ofreciéndote siempre la garantía de que se encuentran en perfecto estado para volver a funcionar. Son los órganos medioambientales competentes los que han de supervisar que todo se hace conforme dicta la normativa, que se rige por los preceptos que llegan desde la Unión Europea.

Lo primero que se hace en un CAT tras dar parte de la baja del vehículo es pasar a extraer todos los fluidos, tales como la gasolina restante que pueda quedar en el depósito, el aceite o el anticongelante. Después, se desmontan aquellos componentes que son susceptibles de ser reutilizados para alargar la vida útil de otros vehículos de segunda mano.

Es de vital importancia que todo automóvil o motocicleta que haya llegado al final de su vida pase por estos centros de tratamiento. Por eso, si tienes pensado deshacerte de tu viejo coche, no dudes en contactar con Autodesguace Tavira. Nosotros nos encargaremos de todo.